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La erradicación del pietín en el verano, es clave para el manejo del ovino
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  • La erradicación del pietín en el verano, es clave para el manejo del ovino

  • En el mes de diciembre, el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), comenzó con una serie de actividades enfocadas en la sanidad ovina, con énfasis en dos problemas estructurales del rubro, como lo son los parásitos gastrointestinales y las afecciones podales. Durante enero y febrero la institución continuará con esta campaña, al tiempo que, en las recomendaciones de manejo para el mes de enero, se está recomendando la dosificación contra parásitos, así como también la eliminación de animales con afecciones podales crónicas.

    El Ing. Agr. Matías Orihuela, técnico del SUL en Salto, señaló que el costo sanitario total por oveja de cría ronda entre 4 y 6 dólares por año, incluyendo análisis de HPG, tratamientos con pediluvios, vacunas contra clostridiosis y otras prácticas. En años más secos o con menor presión sanitaria, el costo puede bajar a 3 dólares. En el caso de los borregos, la inversión anual se reduce a 2 o 3 dólares, por lo que remarcó que el contraste con los costos de no intervenir es abismal.Recomendaciones primera quincenaLas recomendaciones técnicas para el manejo de las majadas ovinas durante el mes de enero, pone énfasis en la planificación anticipada y la ejecución ordenada de las tareas.Durante la primera quincena, el eje está puesto en el destete de los corderos. En este sentido, se recomienda encerrar las majadas para realizar un destete controlado, que contemple un día con los corderos junto a las madres sin acceso al agua, seguido de un día con los corderos solos, con sombra y agua disponibles. Posteriormente, se sugiere largar los animales utilizando ovejas “señuelos” y trasladarlos al potrero definitivo, que debe contar con sombra, agua y pasturas de calidad previamente reservadas.En sistemas intensivos, con buena alimentación, el procedimiento se ajusta a un encierre inicial de un día con madres y corderos sin agua, seguido de una jornada con los corderos solos con sombra y agua, mientras que las ovejas permanecen con sombra, pero sin agua, para liberar todo el conjunto a las 48 horas.Los técnicos del SUL destacan la importancia de seleccionar un lote representativo, equivalente al 10% de los corderos, para realizar pesadas que permitan establecer un peso promedio y su variación. A partir de esa información, se recomienda un manejo diferencial de los animales que presenten menos de 18 a 20 kilos, según la raza, mediante suplementación proteica que favorezca su desarrollo.En materia sanitaria, se indica dosificar contra parásitos gastrointestinales con una droga de eficacia conocida, aplicándola 12 horas antes de asignar los corderos al potrero de destete, el cual debe haber sido reservado durante 90 días sin pastoreo ovino. El control de la eficacia del tratamiento debe realizarse mediante análisis coprológico, con determinación de huevos por gramo (HPG) a los 10 días. Asimismo, se recomienda completar la revacunación contra clostridiosis, correspondiente a la segunda dosis de la primo-vacunación.Recomendaciones segunda quincenaEn la segunda quincena de enero, las recomendaciones del SUL se concentran en las hembras, con especial atención a la revisación de patas y la conformación de lotes. Se indica revisar las extremidades de todos los vientres y, en caso de detectarse pietín, establecer tres categorías: ovejas sanas, recuperables y crónicas. Las ovejas sanas deben pasar por baño podal, utilizando sulfato de zinc al 10% o formol al 5% en el pediluvio, recordando que ambos productos no deben emplearse de forma simultánea.El pietín tiene cinco grados, detallados en una cartilla disponible en la página del SUL o en formato físico. Los grados 1, 2 y 3 son tratables. A partir del grado 4 y 5, el animal se considera portador crónico y debe eliminarse para poder controlar la enfermedad. “Los portadores crónicos pueden no renguear, pero siguen siendo una fuente de infección. Si quedan en la majada, vamos a seguir con el problema”, afirmó el técnico.La supervivencia del agente causal en el ambiente es limitada. Según explicó Orihuela, el patógeno puede sobrevivir 13 a 15 días en el campo, lo que permite la limpieza total del predio si no quedan animales infectados ni restos de pezuñas. Sin embargo, mantener animales crónicos en el sistema perpetúa el ciclo de infección, especialmente en años húmedos.Para las ovejas recuperables, se aconseja realizar un tratamiento consistente en tres baños podales en un período de 10 días. Finalizado ese ciclo, los animales deben ser nuevamente revisados, integrando al lote de sanas aquellos vientres que hayan respondido favorablemente.En cuanto a las ovejas crónicas, el SUL recomienda su eliminación del sistema o, en su defecto, el aislamiento estricto para evitar la diseminación de la enfermedad dentro de la majada. En ese mismo trabajo sanitario, se sugiere identificar las ovejas de mayor edad y proceder a su refugo, así como también retirar del sistema los vientres que presenten problemas de ubre.También se recomienda la conformación del lote de vientres aptos para la próxima encarnerada. Aquellas ovejas que se encuentren en peor estado corporal, definido como una condición inferior a 3, deben ser asignadas a pasturas que permitan mejorar su estado nutricional. En este sentido, el SUL destaca que el uso de campo natural previamente reservado constituye una alternativa de bajo costo para recuperar la condición corporal de las majadas, especialmente en sistemas extensivos.

  • 2026-01-02T07:00:00

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