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Tafernaberry: “¿Por qué yo no voy a poder ir atrás de la investigación?”
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  • Tafernaberry: “¿Por qué yo no voy a poder ir atrás de la investigación?”

  • El presidente del Consorcio Regional de Innovación en Lanas Ultrafinas del Uruguay (CRILU), Juan Carlos Tafernaberry, aseguró que el país no tiene un techo predeterminado en el afinamiento de sus lanas merinas e ingresar en los nichos de mayor valor económico, derribando viejos paradigmas productivos gracias a una alianza estratégica público-privada que combina ciencia nacional, demandas del mercado internacional y el compromiso directo de más de ochenta productores consorciados.

    CONTINUIDAD. Para Tafernaberry, el “CRILU tiene una continuidad, es un proyecto del año noventa y ocho con lo que fue el Proyecto Merino Fino, después un CRILU fase uno, hoy nos encontramos en la fase dos, y mirando hacia adelante la posibilidad de un CRILU tres”. El presidente del consorcio desestimó la idea de dar por terminadas las etapas de trabajo, “se cierra el proyecto porque hay que cerrarlos, y hoy ya estamos trabajando en un plan estratégico, están estos dos últimos años que quedan de esta fase dos para poder lograr lo que va a ser a futuro”.Al momento de definir el nuevo plan, Tafernaberry enfatizó que las decisiones no corresponden a una cúpula cerrada, sino a la totalidad del colectivo. En este sentido expresó que “no es solamente un tema de directiva, sino que también es un tema de los fundadores y los adherentes uno y dos, de todos los consorciados, y a partir de ahí ver qué es lo que se va a hacer hacia adelante, las propuestas vienen de este plan estratégico y después se verá hacia adelante cómo vamos a seguir trabajando”.En cuanto a los objetivos productivos, Tafernaberry explicó que la fase dos consolidó una visión integral de agronegocio, “el objetivo siempre fue por el lado de afinar, pero en esta etapa ya hablamos de agronegocio, en la fase dos; en ese agronegocio, en esa cadena, hablamos de carne ovina”. En este sentido destacó que “en todos los ensayos a largo plazo que están funcionando en la unidad de INIA Glencoe son con corderos y borregos CRILU, de productores del consorcio, y a su vez, lo que es la propia majada del núcleo genético del consorcio en Glencoe”.Respecto a la próxima fase del proyecto, instó a avanzar hacia el consumidor final. “En esta etapa habría que ir más allá y buscar ese eslabón final, lo que es diseño, marca, y toda la parte de moda y prendas, porque es la realidad de donde termina todo esto”. En esa dirección, Tafernaberry reconoció que “nosotros como productores tenemos un debe” con la comunicación de lo que se hace a nivel de la producción de las lanas y que “siempre miramos lo de afuera”. Al respecto señaló que “nosotros tenemos mucho para contar; no hay duda que es un proyecto exitoso, por algo hace más de veinte años estamos por esas líneas de trabajo y por supuesto que siempre la tecnología, la ciencia y la innovación siempre de la mano”.MITOS. Al evocar los inicios de la iniciativa en salones del Hotel Horacio Quiroga, en Salto, cuando Pedro Otegui planteaba el desafío de producir un millón de kilos de diecinueve micras, Tafernaberry recordó el escepticismo inicial a nivel de los productores, “partíamos de las veintiuna con tres de promedio, el logro ese fue rápido, por supuesto, cada vez que te vas a lanas más finas, más cuesta”.Frente a los prejuicios que auguraban pérdidas en peso corporal y de vellón, el presidente del CRILU, dijo que “hoy el consorcio está con un núcleo de quinientas madres con 15,6 micras produciendo vellones de casi cinco kilos; es decir, todos aquellos mitos de las primeras reuniones, eso se derribó todo”. En este sentido recordó que se mencionaba en aquel entonces que “un animal con esa finura no íbamos a llegar, no íbamos a tener ni peso de vellón ni peso de cuerpo, se trabajó objetivamente con herramientas que salieron de ese proyecto, y se llegó y se superó lo que teníamos”.AFINAMIENTO. Ante la disyuntiva sobre si el país debe continuar afinando, Tafernaberry defendió su posición de seguir bajando el diámetro de la fibra. “Los productores hoy nos están marcando el camino, muchos de ellos, hablamos de diecisiete o dieciséis micras como una moneda corriente a nivel del norte, a nivel del merino en campo de basalto, con índice Coneat de cuarenta y cincuenta o menores; ahora, ¿hay que seguir? Yo creo que sí”.Para el presidente del consorcio, “ahí también tiene que estar la investigación, ¿se puede producir esas lanas acá?, Si la investigación va adelante y me va marcando que esas lanas se pueden producir y esos nichos están, y los valores de esos nichos los últimos remates lo dicen, ¿por qué no hacerlo?”. Tafernaberry enfatizó que “el proceso de afinamiento de todas las lanas fue en la ovinocultura nacional, porque acá hubo un cambio de perfil de producción de lana fina”.MERCADO. Frente a advertencias sobre el riesgo de perder kilos o deteriorar la calidad y resistencia en vellones ultrafinos, Tafernaberry reconoció la importancia del cuidado técnico, pero ratificó la existencia de compradores dispuestos a pagar valores destacados. “Hoy se producen esas lanas en Australia, no en volúmenes, pero sí se produce; los nichos de venta están, hay compradores e hilanderías que están para esas lanas y es muy buen negocio”.En este sentido dijo que “si eso lo podemos lograr a nivel del productor acá en la región, o sea en el basalto, en el norte, ahí hay que ver realmente si se pueden producir esas lanas; hoy sabemos que hay productores generales que ya están con lanas de quince y medio, quince punto nueve, y que no han tenido problemas, y evidentemente los valores no son los mismos”.CIENCIA. Apoyándose en la historia del consorcio, Tafernaberry remarcó que “en aquel momento, ¿cuántos decían: “No, yo no voy a afinar porque voy a bajar de peso vellón y peso de cuerpo”? ¿Quién le demostró que se puede? La investigación. ¿Cuántos siguieron ese camino? Muchísimos”. En función de esa experiencia, dijo “tenemos la suerte que hay un instituto y hay una alianza público-privada donde intervienen muchas instituciones, que marca el camino y trabajábamos en conjunto”.En este sentido, señaló que si la investigación adelante marcando el camino, “¿por qué yo no voy a poder ir atrás de esa investigación?”. Por ello, destacó que “si la investigación está dispuesta a seguir y ver hasta dónde podemos llegar, que no tengamos problemas con lanas de baja calidad o de resistencia, el camino y el nicho están ahí; tenemos la suerte de tener un instituto como INIA y técnicos en el SUL que acompañan todos estos procesos, hay que ir de la mano de los investigadores”.GENÉTICA. Tafernaberry consideró que alcanzar fibras de quince micras no es una meta lejana para los planteles a nivel nacional. “Creo que no estamos tan lejos de esas lanas; lejos estábamos cuando estábamos en las veintiuna y parecía lejos el diecinueve; después no pareció lejos el diecisiete, y hoy quizás en las quince o las dieciséis tampoco”. Para incorporar esa finura a las majadas, el dirigente puntualizó que los reproductores se eligen de forma democrática y técnica dentro del consorcio. “Hoy en el núcleo, por ejemplo, la idea de importación de semen es hacia una línea fina, que no es una propuesta solamente de cinco o seis directivos, es una propuesta de talleres, sale de los resultados de los talleres y es ahí donde se ve qué es lo que se quiere seguir; el tema de afinamiento está siempre por encima, y las últimas líneas que se han traído inclusive en las dos últimas inseminaciones intrauterinas van por ese lado”.ENTREGA. La entrega de borregos del CRILU a sus consorciados se realizará en el mes de diciembre en la unidad experimental de INIA, en Glecoe. “El otro día se hizo la clasificación visual con los técnicos del SUL, con Francisco Ramos; la verdad que está muy linda la generación veinticinco que se va a entregar en diciembre, con muy buenos pesos, ya se hizo la esquila ahora” dijo Tafernaberry.La decisión de realizar la entrega en Glencoe, tiene como fundamento, que el consorciado se acerque al trabajo real. “La idea siempre es entregar los primeros diez días de diciembre en el núcleo; lo estamos haciendo últimamente en Glencoe para que la gente vaya y conozca lo que se hace ahí, porque no todos los consorciados saben dónde late el corazón de este proyecto”.

  • 2026-10-11T07:00:00

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